domingo, 25 de enero de 2009

tornamesa

Y siguiendo con los conceptos básicos ahora hablaremos un poco del equipo.
Hoy iniciaremos con: Plato, tornamesa, tocadiscos o giradiscos:
Como su nombre indica, es el instrumento que interpreta las señales de los surcos en un disco y las convierte en música.

Características generales.

Un buen plato debe cumplir las siguientes condiciones para ajustarse a las necesidades de un DJ en la cabina:

- Transmisión directa:
Los platos de transmisión directa son los únicos que se utilizan en las cabinas profesionales. Se ha de evitar la compra de platos de transmisión por correa: utilizan una correa de goma y son desastrosos para pinchar.

- Un buen par del motor (torque, fuerza):
El par del motor determina la potencia de giro. Para comprobar la potencia del mismo, coloca un disco y un slipmat (o resbalador) encima el giradiscos. Si se puede mantener el disco quieto mientras el plato gira bajo el, significa que tiene buen par de motor. Si el plato pierde velocidad en exceso, entonces el motor es demasiado débil.

- Control de ajuste fino de la velocidad (pitch control):
Un control de la velocidad de rotación del plato exacto y fiable son características esenciales para mezclar un disco. ¿Hasta qué punto es fino el ajuste? ¿Cuánto tarda en acelerarse?

- Construcción robusta:
Es necesario un plato pesado y resistente a las vibraciones. Un plato o brazo poco firmes provocarán que el disco salte.

– Los platos Technics como referencia
Aunque es una torna creada en el año 1972, la Technics SL1200 sigue siendo un estándar en la cabina de las discotecas. Este plato ha adquirido gran fama por ser una maquina sencilla, elegante, muy adecuada para el trabajo de un disc-jockey.

Casi todos los clubes del mundo emplean los Technics, de manera que si aprendemos con esos platos, no nos encontraremos con grandes sorpresas en ninguna cabina. Desde luego, son platos caros pero tienen la ventaja de que no se devalúan demasiado en caso de que se decida volver a venderlos.



- Componentes básicos de un plato

1- Encendido – Apagado.

2- Play – Stop.

3- Botones de control de velocidad de giro (33 – 45 rpm).

4- Luz para púa/disco.

5- Porta cápsula. Es donde va la cápsula y en ella la púa que se apoyará sobre el disco.

6- Botón Reset (vuelve el Pitch a 0, es decir a la velocidad normal)

7- Pitch o control de velocidad. Aumenta o disminuye la velocidad de reproducción del disco.

8- Brazo.

9- Control de anti-deslizamiento o anti-skating. Regula la tendencia del brazo de desplazarse hacia el centro o hacia afuera.

10- Contrapeso. Regula el peso que ejerce la púa sobre el disco.

11- Control de altura del brazo.

12- Paño o slipmat. Otorga un mayor y más fácil deslizamiento del disco.

13- Adaptador para discos de 45 rpm (que traían un orificio más grande).

14- Luz estroboscópica. Se utiliza para realizar un control de la calibración y el funcionamiento del Pitch, así como de la oscilación o no (pequeñas variaciones en la velocidad) del plato.


Ajuste de los platos
Antes de comenzar el ajuste del plato, es fundamental asegurarse que los platos descansan sobre una superficie horizontal rígida y perfectamente nivelada. También, si los altavoces se encuentran a poca distancia de los platos, o si están colocados encima de la misma mesa, se puede producir un ruido de retroalimentación o feedback
(La aguja captaría las vibraciones procedentes de los altavoces).

Ajustando el contrapeso.
El brazo del plato es algo parecido a una sierra basculante. El contrapeso está justo al lado opuesto de la aguja, al final del brazo. Desde el extremo regula el peso de la aguja para evitar que el filo de la misma excave la superficie de los discos.
Moviendo el contrapeso lejos del pivote, la presión de la aguja sobre el disco será más débil
Para un buen ajuste del contrapeso debemos:

- Sacar el brazo de su posición de reposo, siendo cuidadoso y tratando de evitar que la aguja se golpee con cualquier cosa.
- Girar el contrapeso hasta conseguir el equilibrio exacto de la cápsula. El brazo debe flotar libremente sin que la aguja ni el contrapeso tiren de él hacia abajo.
- Es como si la aguja no pesara nada; así pues, se ha de rotar el aro de plástico numerado que se encuentra cerca del contrapeso hasta el cero.

Por último, cuando se haga girar el contrapeso en sentido inverso al de las manecillas del reloj, se desplazará hacia el interior y la aguja ganará peso. El aro de plástico se moverá con él, y los números indicarán cuánto “peso” se está cargando sobre la aguja.

¿Cuánto peso se debería agregar? Tres opciones a elegir:
1.- Selecciona la “fuerza de contacto” o “presión de la aguja lectora” recomendada por el fabricante de la cápsula. Visita su sitio web para obtener otras recomendaciones sobre esta operación. La presión más común utilizada por los DJ oscila entre los dos y los cinco gramos.
2.- Agrega la presión mínima para evitar que los discos salten durante una sesión normal.
3.- Aunque, al mismo tiempo, agrega tanta presión como puedas porque vas a mezclar y necesitas un contacto óptimo para que la aguja salte menos. Sin embargo, ten cuidado por que si exageras empeorará la calidad sonora y supondrá un mayor desgaste tanto para los discos como para la propia aguja.

Ajuste del corrector de empuje lateral (anti-skating)
Para un uso normal del plato este corrector debería situarse al mismo nivel que la presión de la aguja lectora. Un disco que gira hacia delante arrastra la aguja al centro del plato (un fenómeno llamado en física “fuerza centrípeta”). El corrector de empuje lateral controla esa fuerza y mantiene el disco en el centro del surco. Sin embargo, al hacer girar el disco en sentido inverso (hacia atrás), el empuje lateral intensifica el problema más que subsanarlo. Por eso, los DJ’s aficionados al scratching prefieren desactivarlo (colocarlo a cero).

Ajuste de la altura del brazo
En los platos que permiten este tipo de ajuste se puede apreciar un gran aro situado en la base de la montura del brazo (además de una palanca de bloqueo que sirve para mantenerlo fijo en su posición). Al girar este aro todo el dispositivo del brazo se eleva o desciende para adaptarlo al uso de cápsulas de distintas alturas. Cuando la aguja descansa sobre un disco, el brazo debería situarse en paralelo con la superficie el mismo, sin pendiente alguna.
Así está diseñado el funcionamiento de las cápsulas y agujas. No obstante, muchos DJ’s que hacen scratching mantienen el brazo del plato a la mayor altura posible, para que describa una pendiente descendente e introduzca mejor la aguja en el surco. Pero recordamos una vez más que esto es perjudicial tanto para el disco como para la aguja.




Los slipmats o resbaladores.
Tras comprar unos platos, lo primero que hay que hacer es tirar las gomas que traen de serie y cambiarlos por unos slipmats – alfombrillas circulares de fieltro que descansan bajo la superficie del disco y permiten que se deslice -. De los componentes del equipo es el más barato, pero su función es absolutamente crucial: se podrá retener el disco mientras el plato sigue girando debajo. Soltándolo, empezará a moverse al instante. Los slipmats son como la camiseta de un plato, así que hay todo tipo de diseños. Los más prácticos son los de diseño sencillo: los estampados muy llamativos pueden impedir el deslizamiento e incluso rayar los discos. Los DJ’s aficionados al scratching necesitan slipmats más deslizantes para poder azotar el disco adelante y atrás fácilmente. En muchos casos añaden papel lustroso que incrementa la capacidad deslizante. En casos de urgencia puede utilizarse la funda interior de los discos.


No hay comentarios: