martes, 17 de marzo de 2009

El ajuste fino.




La velocidad correcta existe, y no está lejos. Ahora es cuestión de encontrarla después de hacer ajustes más y más finos.

- Empieza situando la velocidad del disco en cero. Demasiado lenta.
- Sube la velocidad a +1. Prueba. Todavía es demasiado lenta.
- Sube la velocidad a +3. Prueba. En este caso es demasiado rápida.
- Llegados a este punto, sabemos que la velocidad correcta se encuentra en algún punto situado entre los valores +1 y +3.
- Fija la velocidad en +2. Haz una prueba. Es ligeramente rápida.
- Ahora ya sabes que la velocidad correcta está situada entre +1 y +2.

Cada vez que hagas la prueba, reducirás las posibilidades hasta que descubras exactamente dónde se esconde la velocidad correcta. Y finalmente moverás el control de pitch con desplazamientos casi imperceptibles.

¿El problema es la velocidad o alinear los tiempos?

La clave es determinar si los golpes pierden progresivamente la sincronización o si el desajuste permanece siempre constante (un b-boom regular y sostenido). Sólo si pierde progresivamente la sincronización deberás ajustar el pitch. Si no es así, tan sólo deberas pellizcar levemente el plato (propinar un rápido giro sobre el eje o rozar suavemente el plato para frenarlo).

Era demasiado lenta, ahora es demasiado rápida. ¿Cómo encuentro la velocidad exacta?

A no ser que exista algún tipo de defecto en el control de pitch del plato, esto sucede sólo cuando los ajustes en el control del pitch no son lo suficientemente finos. Ya has probado dos valores, por lo que la velocidad correcta estará situada en algún punto entre ambos.

¿Cómo puedo estar seguro de que es la velocidad correcta?

Haz la prueba. Prepara la entrada del segundo disco, inicia la reproducción junto con el primero y escucha la mezcla por los cascos tanto tiempo como quieras. Si los golpes se separan, haz un pequeño ajuste y repite el proceso.

Creía que los golpes coincidían perfectamente, pero entonces perdieron la sincronización.

Determina qué disco es ligeramente más rápido y haz algunos ajustes realmente finos con el control del pitch. Seguidamente recupera la sincronización de ambos discos y verifica nuevamente el resultado.

Esto es algo que sucede muchas veces, y sólo indica que tus oídos necesitan practicar. Con el tiempo y la práctica serás capaz de escuchar que dos temas no están perfectamente sincronizados mucho antes de que el descuadre de ritmo sea un desastre total.

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